Hígado graso

Mejora tu hígado desde la alimentación

Soy Arnau Martínez, dietista y nutricionista. Te ayudo a organizar tu alimentación para reducir la grasa acumulada en el hígado y mejorar tus analíticas de forma progresiva y sostenible.

ARNAU MARTÍNEZ

Especialista en nutrición clínica y salud metabólica.

Soy Arnau, Dietista-Nutricionista colegiado. Trabajo con personas que han recibido un diagnóstico de hígado graso y no saben qué cambios son realmente importantes ni cómo empezar a mejorar.

El hígado graso no suele dar síntomas claros, pero sí requiere acción. Ajustamos tu alimentación para reducir la carga metabólica, mejorar la sensibilidad a la insulina y favorecer la reducción de grasa hepática. No se trata de hacer una dieta extrema, sino de aplicar cambios estructurados que impacten en tus valores analíticos y en tu salud a largo plazo.

Primera visita

Entrevista nutricional detallada, cálculo de requerimientos energéticos y, en consulta presencial, análisis de composición corporal con método ISAK 1.

Seguimiento

Evaluamos adherencia, cambios en porcentaje de grasa y masa muscular, y realizamos ajustes estratégicos según tu evolución.

Educación nutricional

Si buscas aprender a comer mejor y adoptar un estilo de vida más saludable, el enfoque se centra en educación nutricional práctica, sin restricciones extremas ni soluciones milagrosas.

Hablemos de tu alimentación

Todo cambio empieza con una conversación.

Cuéntame tu objetivo y empezaremos a trabajar con una estrategia realista, sostenible y basada en evidencia científica.

  • Citas online y presencial

    Blanes (Girona)

    LOREM IPSUM

    Preguntas frecuentes

    Es la acumulación excesiva de grasa en el hígado, generalmente relacionada con resistencia a la insulina, sobrepeso o alteraciones metabólicas.

    En muchos casos sí. Con cambios en alimentación, composición corporal y actividad física, es posible reducir significativamente la grasa hepática.

    Reducir azúcares añadidos y alcohol suele ser clave, pero el enfoque siempre se adapta a tu situación. Lo importante es aplicar cambios sostenibles y coherentes.

    Cuando existe exceso de grasa corporal, perder un pequeño porcentaje de peso puede mejorar mucho los valores hepáticos.

    Con una estrategia adecuada, los cambios pueden empezar a reflejarse en pocos meses. La constancia es determinante.

    Sí. La actividad física mejora la sensibilidad a la insulina y ayuda a reducir la grasa acumulada en el hígado.